La Primavera, la Lengua Madre y la Madre de las Lenguas.

Dime algoCada 21 de marzo se celebra el DIA MUNDIAL DE LA LENGUA Nowruz (escrito نوروز en persa). Es el año nuevo del calendario persa. Obviamente, coincide con el equinoccio de primavera. Se trata de una lengua hablada en Irán, aunque se pueden  encontrar comunidades “persa-parlantes” en Afganistán, Tayikistán, Uzbekistán, Azerbaiyán,​ Rusia, Irak, Omán, Emiratos Árabes y Pakistán (sin contar con los centenares de miles de hablantes que hay en diáspora) o sea que, es posible, que hayan más  de 100 millones de personas que tengan este idioma como lengua materna. El persa, dentro de la familia indo-europea, pertenece a las lenguas indo-iranias y está documentado, con diferentes variantes, desde hace más de 25 siglos. Sea como fuere, el Navruz, fue inscrito en 2009 en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, reconociéndose, así, que la fiesta del 21 de marzo se ha celebrado durante, al menos, 3000 años. Esta conmemoración ha de llevarnos a centrar nuestra atención, en la importancia de la lengua como eje vertebrador de las sociedades humanas.

Nuestro cerebro se sirve de la lengua para comunicarse y, aquella que oímos en la cuna, forja nuestro pensamiento para siempre. La comunicación es una actividad consciente que nos permite intercambiar información a través de un sistema compartido de signos y normas semánticas. Y no es un proceso fácil. Se ha de producir:  la intención de comunicar, la persona emisora tiene que componer un mensaje. y codificarlo, para transmitir la señal, que ha ser recibida y decodificada para que el mensaje, finalmente, sea interpretado por parte de un sujeto receptor. Cada elemento, por tanto, precisa de las especializaciones sensoriales y cognitivas necesarias para la percepción de un lenguaje que permita “entenderse” y cuyo origen biológico, se puede intuir a partir de la observación de la comunicación entre primates “no-humanos”. Sin embargo, todavía se desconoce mucho acerca de los mecanismos neurológicos y etológicos que subyacen a sus habilidades comunicativas.

No obstante, parece bien establecido que el sistema de comunicación entre primates consiste en una complicada mezcla de disposición genética, circunstancias ambientales, y aprendizaje de tareas. Así, se sabe que, en distancias largas, los primates se apoyan en señales auditivas. Pueden emitir numerosos y variados sonidos como el siseo de serpiente (a modo de llamada de alarma) o el aviso del depredador…  Claro que eso no es hablar: y entonces ¿Pueden primates distintos a la especia humana aprender un lenguaje “simbólico”? Lo cierto es que los intentos de enseñarles una lengua oral no han sido nada satisfactorios (entre otras cosas por el simple hecho de que carecen de un aparato vocal adecuado) Sin embargo, es un clásico el trabajo con un chimpancé, llamado Washoe, que aprendió el “Lenguaje de Signos Manuales “. Llegó a saber utilizar y combinar hasta 160 signos, e incluso supo generalizar el uso de un signo a nuevos casos, a partir de su referente originario (lo que sugiere que la comunicación compleja no se limita a la Humanidad). No obstante, aunque entre simios se haya demostrado que comprenden ciertos mensajes, la especie humana va un paso más allá: su comunicación es bidireccional, conversacional y, se basa en consensos en cuanto a cómo se quiere transmitir. No hay un equivalente directo en la comunicación de los primates. Al igual que otros animales, los primates se comunican para satisfacer sus necesidades biológicas y sociales, tales como evitar a los depredadores o mantener la cohesión social durante los desplazamientos. Pero el habla, como tal, sigue siendo una cualidad humana. En gran medida consecuencia de las capacidades vocálicas únicas de nuestra especie.

De hecho, hace apenas unos 7.000 años que nuestra especie empezó a dejar muestras de su dominio del lenguaje al empezar a escribir. Pero cualquier bebe humano, que no escribe, obviamente, es capaz de aprender cualquier idioma, lo que potencialmente, hace que esta competencia pueda ser considerada, además de innata, universal.  Esto podría implicar que surgió, en nuestros ancestros comunes, en África. En esta hipótesis, la aparición del lenguaje debe ser anterior al movimiento migratorio con que se habitó el resto del planeta hace 60.000 años. En esta línea, un estudio ha analizado las riquezas de los fonemas de los diferentes idiomas, situando el origen del lenguaje en algún lugar del sudoeste africano. Para ello se empleó un método similar a los análisis genéticos, observando que el número de fonemas de un idioma desciende al alejarse de este continente. Así, algunos idiomas africanos emplean más de 100 fonemas mientras que el hawaiano (muy alejado del origen africano desde donde irradió nuestra capacidad comunicativa) tiene tan solo 13. Esto implicaría que la aparición del lenguaje moderno, habría coincidido con toda una explosión de las capacidades cognitivas humanas que se produjeron poco antes del inicio de la “Gran Migración”. Parejos a este éxito adaptativo corrieron el desarrollo cerebral y las capacidades de vocalización.

Y las de audición.

De hecho, la comprensión del habla permanece ampliamente preservada en las personas adultas a pesar del significativo cambio neurofisiológico relacionado con la edad. Sin embargo, el rendimiento de los sujetos más mayores disminuye rápidamente cuando las condiciones de eficacia auditivas son peores.

Por el contrario, la maduración del cerebro durante la infancia es vital para el desarrollo normal de las habilidades del lenguaje. La mayoría de las áreas de procesamiento de lenguaje se desarrollan en el segundo año de vida en un hemisferio del cerebro, que a menudo corresponde al opuesto de la mano dominante.

En este proceso, las nuevas técnicas de neuro- imagen, han permitido identificar, toda una serie de áreas relativamente grandes del cerebro implicadas en el procesamiento del habla. Entre ellas, regiones subcorticales (como el caudado-putamen), así como las áreas premotoras y, especialmente, estructuras de la corteza cerebral relacionadas con las cortezas auditivas primarias y secundarias (como la circunvolución temporal superior, que sería responsable del procesamiento morfo-sintáctico así como, la integración de la información sintáctica y semántica; la circunvolución frontal inferior, o área de Brodmann , relacionada con el procesamiento sintáctico,  y la  memoria de trabajo;  misión que comparte con la circunvolución frontal inferior y, por último, la circunvolución temporal media que se encargaría del  procesamiento léxico semántico)

En definitiva, hablar (y entenderse) fue todo un gran reto evolutivo superado con éxito gracias  a una, nada sencilla, red de estructuras que responde en nuestro cerebro a los requerimientos de comunicación.

Para saber más:

Phonemic Diversity Supports a Serial Founder Effect Model of Language Expansion from Africa. Atkinson, Q.D. Science (2011):  http://science.sciencemag.org/content/332/6027/346

Human brain evolution writ large and small. Sherwood, C.C., .Bauernfeind A.L. , Bianchi, S., Raghanti, M.A. , .Hof P.R.P rogress in Brain Research (2012) 195: 237-254)

How the brain attunes to sentence processing: Relating behavior, structure, and function. Fengler,A. , Meyer, L., Friederici A.D. Neuroimage(2016) 129: 268–278 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4819595/

Adaptive significance of right hemisphere activation in aphasic language comprehension Meltzer J.A., Wagage,S., Ryder,J. , Solomon, B. , Braunb, A.R., Neuropsychologia (2013); 51(7) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3821997/

Functional reorganization of language networks for semantics and syntax in chronic stroke: Evidence from MEG. Kielar A. , Deschamps T., Jokel R. , Meltzer J.A.Hum Brain Mapp (2016); 37(8):2869-93.

Development of a selective left-hemispheric fronto-temporal network for processing syntactic complexity in language comprehension  Xiao,Y. Friederici,A.D. Margulies,D.S. Brauera,J. Neuropsychologia (2016) 83: 274–282. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4780430/

Neural Processing during Older Adults’ Comprehension of Spoken Sentences: Age Differences in Resource Allocation and Connectivity. Peelle,J.E., Troiani,V., Wingfield,A., Grossman, M.  Cereb Cortex. (2010); 20(4): 773–782. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2837088/

Asyntactic Comprehension, Working Memory, and Acute Ischemia in Broca’s Area versus Angular Gyrus. Newhart,M. Trupe,L. A., Gomez,Y.  Cloutman,L. Jarred Molitoris,J.  Davis,C. Leigh,R.,  Gottesman,R.F., Race,D. HillisA.E.,Cortex( 2012); 48(10): 1288–1297.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3389171/

https://elpais.com/elpais/2015/08/07/ciencia/1438961176_330561.html

 

 

 

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